28 de abril de 2010

Sigo rescatando entradas.
Sé que no te gusta este tipo de cosas. Pero me importa un pimiento. Aunque se que no vayas a leerlo porque ni siquiera puedes, quiero escribirlo.
Sólo quiero que sea un GRACIAS enorme. Una especie de tributo por lo que haces. Porque eres increíble y no sé qué haría sin ti. Que te echo de menos cada día, y estoy esperando que volvamos a quedar, aunque sea una hora. No voy a escribir más, porque seguro que esto tiene un límite de almacenamiento y lo superaría. Y creo que más o menos te lo puedes imaginar todo, aunque haya muchas cosas que no sepas y que nunca te haya dicho. Lo dicho GRACIAS. Decir más sería estropearlo, pero sabes que te quiero.





Creo que en poco tiempo tendré que añadir alguna entrada más en este plan para otra persona... Maldita ñoñería...








21 de abril de 2010

Rescato varias entradas que tenía guardadas por aquí hace tiempo. 21-abril





No sé que hago ni que tengo que hacer. Me he dado cuenta de que todos estos años me han servido de entrenamiento. Sé esconderme perfectamente. Puedo reírme haciendo que salga del alma. Puedo escuchar atentamente y manteniendo las expresiones neutras. Puedo interesarme por alguien al 100% sin que me preocupe nada más en ese momento. Pero en todos esos momentos me escondo. Me pongo la máscara que tantas veces he visto. Me disfrazo para que nadie me reconozca en realidad. Porque los demás lo pasan peor que yo. Ellos se merecen cualquier sonrisa que pueda darles. Ella también.
Y sigo sin saber que hacer.


No se quién fue que me dijo que todas las situaciones y todas las cosas eran fáciles, que somos nosotros mismos los que las complicamos. Creo que fue Alex. Y sigo creyendo que está equivocado. Curiosamente, después de escribir esta entrada tuve una conversación con Carlos, y me dijo algo parecido, no me acuerdo del contexto. La contestación es la misma.







14 de abril de 2010

Él se sienta en su lugar de siempre. Ella pasa a su lado sin fijarse en él, la mirada puesta en las baldosas del suelo, cargando con la mochila sobre un hombro sin preocuparse de que vaya abierta. Él la ve dejarse caer en su asiento dos filas más allá, y cómo saca un cuaderno cuando la profesora empieza a hablar. Pero como cada día, Ella no copia lo que dicta la profesora. Sólo escribe.
Él no sabe que anota. Quizás sea su particular cuento de hadas, su diario, una carta que nunca acaba... Quizás...
Como hace todos los días, la observa intentando memorizar cada detalle. Se fija en las ojeras que lleva puestas desde hace meses, en los ojos rojos, en las marcas de uñas en la palma de sus manos. Puede imaginarla en su casa, abrazada a sus rodillas, llorando toda la noche de pura rabia. Y aún así, Ella intenta llevar máscara.
Ojalá pudiese ayudarla como fuese. Daría cualquier cosa por ayudarla. Pero Ella no quiere dejarse ayudar. Simplemente no acepta ninguna ayuda.
Él ve como una lágrima empieza a descender por su nariz, pero Ella rápidamente se la enjuga y aprieta los labios.
Nadie sabe lo que la pasa. Él tampoco. Pero no por ello va a rendirse.
Cuando en el reloj dan las 10, Ella levanta la vista, y como siempre, al pasar la mirada sobre Él, este le sonríe. Como de costumbre, no recibe respuesta. No importa, le ha visto y sabe que Él estará ahí. Con eso basta.
Algún día Ella le devolverá la sonrisa. Y algo habrá cambiado. Sólo espera a que llegue ese día.










12 de abril de 2010

No quieres moverte. Hoy no. Así que cierras los ojos y viajas. A los sitios en los que has estado, en los que estarás, y a los que nunca podrás viajar.

Te asomas al horizonte en La Lanzada, en una roca, sobre el mar, donde despedisteis a una amiga. El mar te rodea. Tienes una guitarra en las manos y no la vas a desaprovechar. Tocas, sin preocuparte de que suene bien, de que tu voz la acompañe bien. Lo único que importa es comerte el atardecer con los ojos. Ves al sol que va cayendo lentamente, y como las nubes van cambiando de color con el mar y el cielo se convierte en un espectáculo maravilloso e increíblemente precioso. Y en sólo seis días... El mar te rodea, el viento acaricia las cuerdas de la guitarra a la vez que tus dedos. No se puede pedir nada más.

Vuelves a volar, esta vez no recurres a la memoria, sino a la imaginación. Escocia, siempre ha sido tu segundo país en la lista de lugares que quieres visitar. En tu mente es un país con ciudades antiguas, con tabernas en plan El poney pisador, todo en plan Bree. Pero no vuelas a Escocia para visitar las ciudades, sino para perderte. Para ponerte a andar. Las montañas están por todas partes. Y mires donde mires no ves ninguna señal de que haya personas aquí cerca. Todo son verdes, marrones, amarillos, y naranjas. Ningún ruido. Sólo tú y la naturaleza.

Por última vez viajas, ya de noche, a Nueva Zelanda. Y descubres que no hay nada más mágico que la tierra que se encuentra debajo tuyo en estos momentos. Cuando aterrizas, te tumbas en la hierba, y contemplas el cielo estrellado recortado por las montañas. Nunca habías visto el cielo así. Te sientes como si te hubieses desplazado a otro planeta, y vieses unas estrellas completamente distintas a las que conoces. Y en verdad lo haces... Eres capaz hasta de oler la hierba. Sientes cada gota de agua en tu cara cuando empieza a llover. Y no te importa. El agua limpia. Y es lo que te hace falta a ti ahora mismo. Aunque solo limpia por fuera. Te levantas y te permites una última al paraje en el que te encuentras. y te entristece saber que nunca visitarás este lugar.
Levantas tus pies del suelo y despegas hacia el sitio al que llamas hogar. Aunque sientes una parte de ti quedarse en los lugares que visitaste.
Empiezas a frenar y ves tu cara mojada cada vez mas nítida a medida que te acercas.
Aterrizas para no volver a levantar los pies del suelo.
Abres los ojos, y sientes una gota que baja hacia tu boca y que no ha caído del cielo. Es todo lo que te permites antes de volver a precipitarte en el torbellino que es tu vida.

Sólo dos huellas recuerdan tu paso a 495, 1800 y 19800 km. Solo la huella de tu cuerpo.














De una forma extraña. me tranquiliza mucho escuchar sus canciones...


Time together isn't ever quite enough
When you and I are alone, I’ve never felt so at home
We need time, only time
If this is what I call home, why does it feel so alone?
So tell me darling, do you wish we'd fall in love?
All the time, all the time

10 de abril de 2010

Alguien me dijo una vez que cuando mejor escribía era cuando estaba triste. La dije que me parecía mal, que tenía que ser capaz de escribir siempre. Pero como muchas otras veces, yo me equivocaba y ella tenía razón. Sólo escribo cuando estoy triste.

Mueves la mano lentamente, mientras con el dedo vas dibujando caminos por donde irán las gotas de agua. Acaba de sonar el toque de queda hace cinco minutos, y ella ha tenido que cruzar a la otra zona. Ojalá te pudieses trasladar con ella, pero ser el alcalde tienes esos inconvenientes, y tu eres el alcalde de esta zona. Mientras sigues dejando resbalar tu dedo sobre el cristal decides escapar. Los muros te oprimen, y los focos nocturnos no te dejan dormir… Alguien debería hacer algo. ¿Y por qué no ser ese alguien? Es muy fácil decir que alguien debería hacer algo, pero nadie toma esa responsabilidad, así que hoy ese hombre serás tú.

Llevas esperando esta ocasión demasiado tiempo, preparándola con todo detalle. Abres la ventana y te dejas caer los metros que te separan del suelo. Cayendo pareces un fardo, pero rápidamente te repones y te internas en las sombras. De momento no te han descubierto. Por suerte Tritón no sale esta noche. Te calas la capucha y te acercas furtivamente al muro. Tienes miedo. La apuesta está sobre la mesa, ya no hay marcha atrás, es hora de levantar las cartas. Deberías haber traído una baraja contigo, pero habría sido de poca utilidad, aunque la vara sí que habría servido de algo.

Te paras a 5 metros del muro. Nada os separa. Corres a toda velocidad y en cuanto lo alcanzas empiezas a trepar con pericia. Alguien da la voz de alarma cuando estás alcanzando la cima. Un salto y estrás al otro lado. Las balas te impulsan para el salto. La capucha resbala de tu cabeza en el aire. Antes de llegar al suelo miras las estrellas. Ellas velarán por ti. Remy, viejo estúpido, la próxima vez que quieras matarte avísame a mí, seré más rápido. Lo siento, Anne , no habrá próxima vez.


P.S.: Vale, el sentido es nulo, pero para mí cada palabra, cada frase, cada gesto tiene un sentido. No he intentado reflejar lo que siento tal cual. No he intentado contar un historia. Simplemente es una gran metáfora, en la que todo tiene su significado propio.




Se me ponen los pelos de punta cada vez que escucho esta canción. Y las imágenes ayudan mucho. Un vídeo no sólo para escuchar, sino para leer y ver.

P.S.S.: No es de la misma canción, pero... "Mornië utúlië"




4 de abril de 2010

Estupido perdido

Ahora mismo no necesito mucho más. Supongo que esta noche acabaré escribiendo alguna parrafada enorme, pero ahora no estoy por la labor, y creo que está canción dice todo, demasiado bien incluso.






The broken clock is a comfort
It helps me sleep tonight
Maybe it can stop tomorrow
From stealing all my time

And I am here still waiting
Though I still have my doubts
I am damaged at best
Like you've already figured out

I'm falling apart
I'm barely breathing
With a broken heart
That's still beating
In the pain
There is healing
In your name
I find meaning


The broken locks were a warning
You got inside my head
I tried my best to be guarded
I'm an open book instead
And I still see your reflection
Inside of my eyes
That are looking for purpose
They're still looking for life

I'm falling apart
I'm barely breathing
With a broken heart
That's still beating
In the pain
Is there healing
In your name
I find meaning
So I'm holding on
I'm holding on
I'm holding on
I'm holding on
I'm barely holding on to you

I'm hanging on another day
Just to see what you will throw my way
And I'm hanging on to the words you say
You said that I will
I will be okay

Broken lights on the freeway
Left me here alone
I may have lost my way now
I haven't forgotten my way home

I'm falling apart
I'm barely breathing
With a broken heart
That's still beating
In the pain
There is healing
In your name
I find meaning
So I'm holding on
I'm holding on
I'm holding on
I'm barely holding on to you

I'm holding on
I'm holding on
I'm barely holding on to you






Nunca hubiese creido que una cosa tan tonta me pueda afectar tanto. Parezco estupido no, lo siguiente. Quien sabe que escribiré esta noche... Me espero cualquier cosa.

3 de abril de 2010

Agua

¿Por qué no empezar por el principio? Por el primer relato "medio serio" que escribí, en una hora. Teniamos que comenzar con la frase "Que pena, las nubes ya no pasan por aquí." Lo demás, imaginación propia.

Releyendola veo muchos "fallos" pero, ¡qué narices! para una vez que gano algo... ahí queda.

Que pena, las nubes ya no pasan por aquí, y se agradecería. Sentir el agua corriendo por la piel, aunque sólo fuesen unas gotas. Sentir cómo la vida me recorre y descubre mis entresijos. Olvidar, aunque sólo fuese por unos segundos, el sol abrasador que me destroza la espalda, desde que está a mi derecha hasta que se escapa, y me deja una noche de consuelo, por la izquierda. El agua me limpiaría, me haría sentirme limpio, arrastraría el polvo del campo, el sudor, y los mosquitos. Aguaría el agrio humor del patrón. Embarraría los campos y entorpecería el paso del caballo bayo que monta el látigo, el látigo que marca surcos desordenados en mi espalda. Si lloviera…

Ahuecar las manos para recoger las gotas y beber, y engañarse a sí mismo, y pensar que estás lleno, que ya no necesitas comer más, que el agua te llena, sin fijarse en las costillas que marcan tu silueta. Sentir las lágrimas corriendo por tus mejillas, las lágrimas que nunca has podido llorar, hacerlas tuyas, y llorar, llorar por todos los que se han quedado atrás, por los que se han dejado la vida entre estos maizales, por el que cayó dos surcos más allá, y nadie fue a recogerle, por los que deben morir en las batallas al otro lado del valle, y porque de verdad mueran por liberarnos, llorar por llorar, por sentir que todavía sigues un poco vivo. Si lloviera…

Curioso. Llevo diez minutos soñando; que ironía, en las nubes, esperando un milagro. Pero no pasará, ninguna nube se decidirá a alejarse del mundo y acercarse a nosotros, tapar al sol y soltarlo todo, explotar. Si lloviera mi mundo se iluminaría con una sonrisa breve, aunque no sé si me quedan fuerzas.

Abro los ojos y me doy cuenta de que he caído al suelo. Los grilletes pesan, pero no siento la mordedura sobre la piel, no siento la presión en mis tobillos. Miro mi reflejo y veo mi cara sudorosa, triste, con los ojos apagados. Mi reflejo en un charco. Miro hacia el cielo y entre los maizales, tan altos vistos desde abajo, veo una nube, y detrás otra, y otra… Nubes que cubren al sol, y que lloran. Siempre supe que cuando muriera, Dios vendría a despedirse conmigo de mi familia y me acompañaría al subir. Ha sido lo único que nunca he perdido. La fe. Escucho los cascos acercarse y pararse junto a mí. El piafar, y la cola estrellándose contra las ancas. Y el patrón descabalga. Sé lo que va a pasar, lo he visto muchas veces; pero llueve. Por fin llueve. Gasto mis últimas fuerzas en dibujar la sonrisa prometida. Me quedaban fuerzas al fin y al cabo. Últimos segundos.

Inspirar, espirar. Inspirar, espirar. Inspirar. Expirar.




I´ll come back
When you call me




Como no podía ser de otra forma acabo con una "posdata" jeje. Soy así.

Todavía no he decidido el objetivo del blog. ¿Colgar lo que escriba? ¿Subir videos que me recuerden a vete a saber qué? De momento lo único que sé seguro es que va a estar bastante privatizado jeje por algo se llama "est solaris oth mithas", habia que ocultarlo de alguna forma. Aunque no se si alguien sabe cual ha sido mi alias siempre para todo... jejeje interesante... parece ser que todavía tengo secretos...



2 de abril de 2010

Cada historia tiene un comienzo...

Primera vez que hago esto... y por increible que parezca no estoy asustado. Sólo me abruma la cantidad de canciones, de sentimientos y las cien mil palabras que luchan por salir ahora mismo y ocupar un huequecito en esta entrada. Demasiado. Así que creo que empezaré de la forma más simple. Una frase, una canción, una imagen, las que creo que más me definen ahora mismo y después (con licencia de la more) "a costal" Bueno, realmente a costal no, que todavía son las 11 menos diez, y la noche es joven... JA Ojala supiese como se pone aquí una sonrisa irónica.
Lo dicho, siempre pongo la misma, pero creo que sin esta frase no sería lo mismo, y es la que mejor me define.

"Cualquier sueño que merezca ser soñado es un sueño por el que luchar"




Demasiado